Historia

Siempre ligada la tradición musical de Morelia con las actividades desarrolladas por la Iglesia, en la primera década de 1900 se llegan a destacar los primeros intentos de dar una educación formal y de alto nivel a aquellas personas que desempeñaban un servicio musical dentro de la liturgia durante el siglo pasado. Debido a la publicación del documento de San Pío X, referente a las normas que deben regir la música dentro de las celebraciones litúrgicas titulado Motu Propio en 1903; en Morelia se busca crear un instituto que dé respuesta a esta iniciativa del Papa y es a través del muy ilustre Sr. Canónigo Banegas Galván que se crea la Escuela de Música Sacra “San Gregorio Magno”, la cual dará respuesta a dicha inquietud a partir de 1904 hasta 1914, año en que cerrará sus puertas por decreto gubernamental.

Manteniéndose fuerte la inquietud de formar grupos que den solemnidad y realcen las celebraciones Eucarísticas dentro de la sede del Arzobispado de Morelia, en 1914 se crea “El Orfeón Pío X”con ex alumnos de la anterior escuela e integrantes de algunos coros de esta capital, tendiendo como sede la misma Catedral, y en 1919 surge en los anexos del templo de San José la “Escuela de Infantes de Catedral” conformada por niños integrantes de la congregación de los Tarsicios. Siendo este grupo coral en alcanzar su máximo nivel artístico con la transformación del coro de infantes de la Catedral en los muy reconocidos y galardonados Niños Cantores de Morelia que bajo la guía del Mtro. Romano Picutti se conformara en una de las agrupaciones corales de importancia a nivel Nacional e Internacional hasta nuestros días.

Aunque estos coros eran una continuación práctica a los planteamientos que se manifestaban en el Motu Propio, aún hacía falta una escuela que diera una educación formal a personas en cuanto al servicio musical que prestaban dentro de las iglesias. Debido a esto, y gracias a los esfuerzos del Sr. Canónigo José María Villaseñor y de algunos miembros de las congregaciones de los Tarsicios y de la Liga Eucarística se conforma, tras varios esfuerzos, en 1921 la “Escuela de Música Sacra de Morelia”, teniendo como sede el exclaustro del convento de Santa Rosa de Lima y una casa ubicada al sur del exclaustro frente al jardín del mismo nombre. En dicho lugar se gestaron, al paso de los años, importantes músicos, no solamente de importancia local sino de renombre internacional. Siendo importante mencionar que en dicha institución se formaron tanto a laicos como a religiosos y sacerdotes siendo ellos, al paso de los años, algunos de los frutos de excelencia musical que dicha escuela diera para la Iglesia en las materias de órgano, canto gregoriano, composición y dirección coral.

La estructuración y conformación del actual“Instituto de Música Sacra de Morelia”nace de esa inquietud siempre latente y apremiante de dar respuesta a la solicitud de la Iglesia de “Dignificar la música dentro de los oficios litúrgicos”. Una respuesta afirmativa hecha desde antaño como lo hicieran las escuelas antecesoras a éste. Toma la estafeta para dar continuidad a esta necesaria e indispensable formación: la de preparar y formar músicos liturgistas que presten un servicio decoroso dentro de los oficios litúrgicos de la Iglesia.

Tal como lo manifestara claramente desde el Motu Propio de San Pío X y lo retomaran los documentos conciliares del Vaticano II y, actualmente el Quirógrafo del Papa Juan Pablo II. Es una respuesta decidida gestada por muchos meses encabezada por el Arzobispo de Morelia Mons. Alberto Suárez Inda, y del actual obispo de Tlaxcala, anterior obispo auxiliar de Morelia, y presidente de la Comisión Episcopal de Música Sacra dependiente de la Comisión de Liturgia Mons. Francisco Moreno, junto con un grupo de sacerdotes y músicos, algunos ex alumnos de la anterior Escuela Superior, que se reúnen para dar a la Arquidiócesis una escuela capaz de ser una respuesta eficaz a esta necesidad dentro de la liturgia y que continuara la misión encomendada por la Iglesia específicamente en este ministerio.

Es por ello que encabezados por Mons. Moreno y coordinados por el padre Agustín Magaña, se reúne este grupo de personas contando con la presencia de los maestros Tarsicio Medina, Manuel Torres y J. Jesús Carreño, todos ex alumnos de la“Escuela Superior de Música Sacra”, actual “Conservatorio de las Rosas”y de los presbíteros Marcelino Mendoza, Francisco Espejel, Abel Garnica y José Reyes; juntos conformando un núcleo donde se conjuga la riqueza incalculable de la experiencia junto con el impulso de la juventud para lograr que nazca este proyecto tras mucho tiempo de arduo trabajo donde la meta que se vislumbra sea la de formar verdaderos músicos liturgistas que cumplan con esa digna y hermosa tarea de hacer más bellas, participativas y solemnes cada una de nuestras celebraciones.

A partir del día 30 de agosto del año 2004, se inicia este proyecto contando con la presencia de 64 alumnos y 9 profesores, encomendando a Dios Nuestro Señor este proyecto con una celebración Eucarística precedida por el arzobispo, y posteriormente, un pequeño recital realizado por los mismos maestros del Instituto para culminar con la bendición de las instalaciones por Monseñor Moreno y un pequeño brindis.

Se inician las labores conformando tres grupos de latín básico, tres niveles de solfeo, tres grupos de formación cristiana y litúrgica, un grupo de historia y apreciación musical, así como un coro de formación vocal (iniciados) y un coro mixto institucional. Al mismo tiempo se conformaron las clases particulares y grupales de las materias de órgano, piano y guitarra.
Actualmente elPlan de Estudios se conforma de materias prácticas y teóricas musicales junto con las materias propias de formación litúrgica y cristiana.